Este domingo, Chile se prepara para una nueva jornada electoral, marcada por la elección de figuras clave que decidirán el futuro político del país en los próximos años. Más allá de las promesas electorales, hay una dimensión importante que involucra el riesgo político y la vulnerabilidad de ciertos actores: las personas expuestas políticamente (PEP).
Nuestros PEP, que incluyen desde políticos hasta empresarios o funcionarios públicos, se encuentran en una posición de mayor poder que los ciudadanos promedio y su impacto en las decisiones que afectan al país. Ese es el mandato que les damos.
Las PEP siempre han sido un blanco fácil para presiones o incluso actos ilícitos debido a su influencia; y la sociedad ha ido conociendo la relevancia que ellos cobran en un escenario electoral donde la corrupción y la transparencia han sido temas recurrentes y han mermado la confianza de la opinión pública en el actuar de los tres poderes del Estado.
El país llega a las urnas con candidatos bajo la categoría de Personas Expuestas Políticamente, un rol que exige mayores estándares de transparencia y controles de cumplimiento; factores clave para resguardar la integridad del proceso y la confianza pública.
Una de las principales preocupaciones es que, en tiempos de elecciones, las PEP están en una posición vulnerable, ya que el acceso a altos flujos de dinero puede llevarlos a incurrir en prácticas ilegales o antiéticas, como el financiamiento irregular de campañas, especialmente si se utilizan fondos provenientes de fuentes no transparentes. Considerando además el eventual “pago de favores” y conflicto de interés posterior, desde su nueva posición de influencia política.
Más que un requisito técnico, el Compliance es hoy una condición esencial para sostener la confianza del país. Al fin de cuentas, no basta solo con elegir autoridades en los próximos días, sino que nace como un imperativo ciudadano asegurar que quienes lleguen al poder lo hagan bajo un sistema blindado contra abusos y tentaciones que puedan distorsionar la voluntad y el mandato popular. Sólo así la democracia podrá seguir avanzando con legitimidad y credibilidad.
En Gesintel visualizamos el Compliance con un enfoque integral para gestionar el riesgo asociado a las personas expuestas políticamente. Nuestros servicios de identificación, monitoreo, debida diligencia y capacitación permiten a diversas instituciones y empresas cumplir con las normativas locales e internacionales, asegurando que las relaciones con las PEP sean transparentes, legales y no representen un riesgo de involucrarse en actividades ilícitas.
Macarena Campomanes Pelayo
Periodista – Supervisora KYC Gesintel Compliance