«El descaro de los asesinos a sueldo en la capital acaba de cruzar un nuevo y aterrador límite. Ya no necesitan motocicletas veloces ni carros polarizados para ejecutar sus mortales encargos y escapar en la noche. Este domingo, el transitado cruce de Sagrada Familia fue el escenario de una ejecución espeluznante: un sicario encapuchado se acercó caminando con total tranquilidad hacia un hombre de 52 años y, sin mediar palabra, le descerrajó una ráfaga de plomo directo a la cabeza. Le desglosamos por qué este sanguinario y audaz modus operandi enciende las máximas alertas del OIJ en los barrios del sur de San José, y los dramáticos momentos que se vivieron en emergencias del San Juan de Dios.»… Leer más

Fuente: ncrnoticias.com