Francisco Esteban San Martín Álvarez amasó una fortuna a través de un negocio lucrativo, aunque ilegal: el tráfico de cobre robado. Más de mil fojas contenidas en informes policiales reconstruyen cómo el imputado pasó de ser un renombrado militante del Partido Republicano en Coquimbo a ser sindicado por la PDI como el líder de una organización criminal que exportó el metal blanqueado a importantes mercados, como India y Europa. “Estos hueones andan puro sapeando nomás. No dejan a uno trabajar tranquilo”, se le escucha decir al empresario en una interceptación a su teléfono, en alusión al seguimiento de la policía que se cernía sobre él… Leer más

Fuente: biobiochile.cl